
Humildad para conquistar
Fecha: 2026-11-03
Bíblico: “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes”. (1 Pedro 5:5)
Complementario: 1 Samuel 13:14; Lucas 1:28
Devocional: En 1 Samuel 13:14, Samuel le dice a Saúl: “Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.” En este pasaje vemos cómo Samuel le declara a Saúl lo que Dios ha determinado. Las decisiones de Saúl delatan que su búsqueda permanente era mantener su posición y ser visto como un gran hombre y como un gran rey, eso nos muestra que fue uno de los líderes que quiso invadir. Saúl se enfocó en su vida, no en agradar a Dios, no en conquistar el corazón de Dios, y por lo tanto Dios eligió como rey a David, un hombre que conquistó siendo humilde y sometiéndose a la autoridad de Dios, conquistando el corazón de Dios. La Palabra de Dios nos relata en Lucas 1:28 y 30la historia de una mujer que tomamos nosotros como ejemplo de humildad y es María: “Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.” María conquistó el corazón de Dios, y Él obró de una manera única en la vida de esta mujer como en ninguna otra. Fue llena de gracia porque había conquistado el corazón de Dios con su humildad, lo conquistó por su disposición siempre a hacer la voluntad de su Padre, servirle siempre a Él, estar dispuesta siempre a lo que Dios le indicara. La Palabra de Dios nos habla de una manera clara y contundente en 1 Pedro 5:5 “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.” Todos estamos llamados a revestirnos a cada instante de humildad, es la manera como disfrutamos de la gracia de Dios en nuestra vida, la manera como somos llenos de su gracia. Para conquistar hay que ser humildes, porque el humilde conquista a otros llegando a su corazón. La gran diferencia entre los líderes de este mundo y los líderes espirituales que Dios quiere que seamos está en que los primeros invaden, mientras los segundos conquistan. Tenemos que ir siempre a la conquista con el corazón de un hombre de fe, no con la ambición de un líder.
Oremos: "Amado Señor, yo quiero ser un hombre que conquiste, que no imponga, que no invada, que no trabaje con el poder de la fuerza, sino con el poder de la oración, con el poder del amor, con el poder de la fe. Quiero siempre agradarte, quiero conquistar tu corazón, por ello quiero desde hoy aplicar en mi diario vivir cada principio que me enseñas en tu Palabra, sometiéndome siempre en tu amor, en tu paternidad y en tu autoridad, siendo humilde para ser lleno de tu gracia y poder siempre compartir de ella, tener el corazón de un hombre de fe dejando a un lado la ambición. Gracias mi Señor y mi Dios por tu protección y tu bendición sobre mi vida y mi familia en este día."

