Asumiendo un compromiso

Fecha: 2026-06-07

Bíblico: “Luego dijo al pariente: Noemí, que ha vuelto del campo de Moab, vende una parte de las tierras que tuvo nuestro hermano Elimelec” (Rut 4:3)

Complementario: Rut 4:4-6

Devocional: Booz, quien tenía las más serias pretensiones con Rut, está sentado junto con un pariente suyo, a quien denomina fulano, que tendría preferencia sobre ella, y junto a diez ancianos. También está la gente de la ciudad presente, al menos los que así lo querían, y con seguridad había mucho pueblo. Noemí vendería una parte de lo que es ahora su tierra, por herencia de Elimelec su esposo, pariente de Booz y del fulano, ¿por qué la está vendiendo? Hay algunas posibilidades: porque la tierra era muy grande para ella, porque necesitaba el dinero para vivir o porque tenía una deuda. O seguramente las tres razones, necesitaba dinero para vivir, sin duda alguna, no olvidemos que ella había regresado con las manos vacías. Booz le comunica esto a su pariente en presencia de los diez ancianos y el resto del pueblo, entonces había más de uno en ese lugar sentado. Ante la comunicación de Booz, el pariente dice “Yo redimiré.” Redimir es conseguir la libertad de una persona o sacarla de la esclavitud mediante el pago de un precio. Cristo nos redimió, Dios nos redimió mediante el pago de la sangre de Jesucristo, no es el caso, pero redimir también significa el librar una persona de una obligación, y este sí es el caso, por eso muchas veces este término redimir se descontextualiza. Booz no presiona a su pariente, pues él no quería perder a Rut, pero sin embargo, lo hace muy sabia e inteligentemente, le dice que si él no lo hace, Booz lo haría. Aquí se confirma la decisión firme por parte de Booz de querer casarse con Rut, ya se lo había declarado a Dios, ya se lo dijo a Rut de manera clara, e igualmente se lo hizo saber a Noemí, ahora lo haría ante todos, incluyendo los ancianos, esto evidencia que no tiene una agenda oculta, que lo hizo manifiesto, reconoció su gusto por Rut, no lo ocultó. Sin embargo, Booz todavía no le ha dicho esa parte, lo aclaro. Eso lo haría luego, porque por ahora solo está hablando acerca de redimir a Noemí que es la parienta en común. Ante la respuesta del pariente, Booz le dice que el mismo día que compre las tierras de manos de Noemí, debe tomar también a Rut la moabita, mujer del difunto, para que restaure el nombre del muerto sobre su posesión; “esa es nuestra ley, esa es la costumbre”, el difunto al cual se refiere aquí Booz era el esposo de Rut. Aquí sale a flote el corazón del fulano, la intención del fulano, y responde que no podía redimir y le cede su derecho a Booz, para quien el camino se ha despejado, quien estaba resuelto a asumir el compromiso total.

Oremos: "Señor, Dios de Israel, me acerco a ti, agradecido porque día a día me enseñas. Tú le proveíste de sabiduría a Booz para poder manejar este asunto que era delicado, y con toda libertad y prudencia lo hizo, lleno de sabiduría. Yo hoy te pido que me llenes de tu sabiduría porque necesito tomar decisiones importantes. Guíame, para que cada día yo asuma compromisos totales, que lleve a felices términos los asuntos que presentas en mi vida día a día, siendo responsable y temeroso de ti. Ahora tú, Dios de Abrahám, Isaac y Jacob, bendice y protege mi vida y la de mi familia".