El consuelo de Rut

Fecha: 2026-04-22

Bíblico: “Y Booz le dijo a la hora de comer: Ven aquí, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y ella se sentó junto a los segadores, y él le dio del potaje, y comió hasta que se sació, y le sobró”. (Rut 2:14)

Complementario: Rut 2:16-17

Devocional: En el versículo catorce del segundo capítulo del libro de Rut, encontramos a un hombre, Booz, un empresario que se destacaba por el trato con sus colaboradores,comía con ellos. Una característica de él es que allí no había un lugar privado. Nos narra la Palabra de Dios que él le dio de su potaje a Rut misma, le dio alimento, luego dice que Rut “se levantó para espigar y Booz mandó a sus criados, diciendo: Que recoja también espigas entre las gavillas, y no la avergoncéis”. Que ella también vaya, él está cuidando también de ella. Qué tan importante es para una mujer sentirse y saber que es cuidada. En Rut 2:16 dice: “y dejaréis también caer algo de los manojos, y lo dejareis para que lo recoja, y no la reprendáis”. ¡Cuidado con reprenderla!, estaba Booz fijándose en Rut, había puesto sus ojos en ella, si es así, él era demasiado inteligente en su área emocional. Es raro encontrar a alguien exitoso en los negocios e inteligente emocionalmente, es muy raro, ¡solamente un hombre lleno de Dios lo puede hacer! Un hombre temeroso de Dios, que nada se acredita para sí, siempre glorifica a Dios. Seguramente un hombre que tiene claro quién es el proveedor de todo y de todos: “Dios te recompense, Dios te remunere”; “no, no soy yo”. Booz es un hombre inteligente en todas las áreas de su vida. Rut 2:16 nos continúa narrando: “espigó, pues, en el campo hasta la noche, y desgranó lo que había recogido, y fue como una efa de cebada”. Rut trabajaba hasta la noche, hidratándose cada vez que lo necesitaba, porque así le dijo Booz, y también alimentándose adecuadamente. En la siega se trabaja mucho porque no se puede esperar, por eso era necesario seguramente trabajar algunas horas extra. Booz está pendiente en cada detalle de Rut, y vemos lo fundamental de que un hombre sea consuelo a una mujer, Booz consuela a aquella mujer que Dios tendría para él.

Oremos: "Padre hacedor de maravillas, bajo cuyas alas me refugio. Hoy me acerco a ti para que me consueles; Dios aliéntame, anímame, habla a mi corazón. Señor, tú eres mi refugio, por eso me consuelas, fortaleces y ayudas. Tú siempre piensas en mí, me atiendes y miras mi corazón, sabes lo que necesito. Tú eres mi refugio, en ti, Señor, estoy protegido y seguro; ahora ya puedo continuar y recibir todo aquello maravilloso y sobrenatural que tienes para mí, como lo tuviste para esta joven mujer. Ahora, que el Dios de Booz me bendiga, remunere, recompense y cubra".