
Los líderes llegan a la mente de la gente, los hombres de fe al corazón
Fecha: 2026-10-23
Bíblico: “Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”. (Efesios 4:14)
Complementario: Efesios 4:25; Juan 8:32
Devocional: Los líderes son admirados por llegar a la mente de las personas. Al llegar a la mente, los líderes están convencidos de que su capacidad intelectual es mayor que la de los seguidores que los acompañan. Creen esto porque son capaces de cambiar conceptos en la mente de las personas y llevarlos de un pensamiento a otro. Por ejemplo, hoy día pueden comunicar una cosa y mañana otra diferente, y sus seguidores terminan haciendo lo mismo, cambiando los conceptos drásticamente en un giro de 180 grados, llevando a la gente como niños fluctuantes. Los líderes necesitan de mentes fluctuantes para justificar sus constantes cambios de posturas. Por cierto, a esto le denominan dinamismo. Todo lo que la gente oye de ellos, lo va replicando. En medio del auge de las redes sociales, motivado aun más por la medidas de confinamiento de la pandemia que inició en el 2020, llama mucho la atención que se recibe todo tipo de información, la cual fácilmente se puede reenviar, muchas veces sin leerla y sin saber lo que está allí. Se reciben cosas que no tienen mucho fundamento, frases como “abran este mensaje para que conozcan la verdad que no quieren que se conozca”, y su contenido realmente termina siendo una tontería. Muchos en este tiempo fácilmente van creyendo la información que reciben sin siquiera leer y percatarse de su veracidad, y así terminan comunicando los contenidos y creyendo que son verdad. Al día siguiente fácilmente vuelven a compartir una “verdad” diferente, y a esto llaman dinamismo. El mercadeo que busca el posicionamiento de ideas, productos, personas y filosofías en las mentes de las personas, esto se convierte en una estrategia de muchos líderes. Equivocadamente muchos de ellos son proclamados como personas de mente superior y así lo divulgan. A diferencia de ellos, los hijos de Dios estamos llamados cada día a crecer en el conocimiento de nuestro Dios, conocer y entender de la única verdad que es nuestro Señor Jesucristo, a quien es necesario conocerlo y recibirlo en nuestro corazón. Un hombre de fe siempre comunica la verdad de Cristo y la lleva a cada corazón, porque su verdad es la única que nos hace libres, como el Señor nos dice en Juan 8:32.
Oremos: "Amado Dios, no quiero ser aquel líder que llega a la mente, mucho menos quiero ser como niño fluctuante que se va dejando llevar de un lado para el otro y es engañado por estratagema de hombres. Señor, guárdame de creer en aquellos líderes de este mundo. Hoy decido creerte a Ti, mi Dios, y siempre estar firme en tu Palabra. Tú eres mi camino, tú eres mi verdad, tú eres mi vida. Gracias por llegar a mi corazón y por llegar a mi vida; gracias por cambiar mi corazón."

