
Sabios
Fecha: 2026-06-05
Bíblico: “Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia, más los labios del necio causan su propia ruina” (Eclesiastés 10:12)
Complementario: Génesis 41:32-36; 2 Samuel 20:21-22; Éxodo 31:6; Éxodo 35:10
Devocional: La Palabra de Dios nos insta a guardar las Escrituras y escribe Salomón que los que guardan su pacto, los que se acuerdan de los mandamientos son sabios, disfrutarán la misericordia de Dios, sus palabras son sabias, llenas de gracia. En la Biblia encontramos hombres y mujeres sabias, como por ejemplo Rut, Booz, Moisés, etc., que guardaron el pacto de Dios y vieron realizarse en sus vidas planes sobrenaturales. La sabiduría se fundamenta en el temor de Dios, y produce entendimiento y profundidad en el conocimiento. Una persona sabia, aunque parte de las experiencias propias y ajenas, también lo hace de la observación y de la reflexión, aquí hay dos fuentes fundamentales, lo que observamos y lo que experimentamos; como en el caso de José frente a Faraón, quien interpreta un sueño, pero también presenta una solución. Esto también lo corrobora el escritor de Samuel cuando habla de una mujer sabia, que toma una decisión inmediata y planteó una solución. La persona sabia no se queda en diagnósticos ni problemas. Una persona sabia se acerca al pueblo con sabiduría y el pueblo accede a su petición, evitando un desastre, destrucción. Enfrenta las situaciones, edifica, como lo hizo Rut, quien llegaría a edificar la casa de Israel. El sabio sigue dirección, trabaja conforme al diseño de Dios, lleva las cosas a feliz término, porque oye la voz de Dios y Él le capacita para avanzar y llegar hasta el final. ¿Estamos siendo sabios? ¿Nuestro fundamento es la Palabra de Dios y el hacer conforme a todos sus principios?
Oremos: "Señor, Dios de toda sabiduría, me acerco a ti en este nuevo amanecer, con corazón agradecido porque cada día son nuevas tus misericordias. Enséñame cada día a vivir en sabiduría, que mis palabras sean llenas de gracia, que tu temor sea el fundamento de mi sabiduría y produzca en mí entendimiento y profundidad en el conocimiento, para hacer conforme a tu voluntad que es agradable y perfecta. Ahora tú, Dios de Booz, de Rut y de Noemí, bendíceme, protégeme y cúbreme en este día".

