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23 mayo, 2025
¿PAPÁ PARA QUÉ?
3 junio, 2025Las palabras talismán son persuasivas y seductoras; fascinan, atraen y dan un aire de intelectualidad. Sin embargo, en su mayoría, encierran acciones duras, sin sentido y contrarias a los principios fundamentales. Descubre aquí cuáles son esas palabras.
Se ha vuelto común el uso de palabras adornadas con florituras, que pretenden evocar una buena intención, pero que en realidad ocultan terribles verdades.
Es frecuente escuchar expresiones como: inclusión, interrupción del embarazo, autopercepción, amor transgeneracional, relaciones transespecie, heteropatriarcal, homofobia, respeto, deconstrucción, igualdad, aceptación, salud reproductiva, lucha de clases, feminismo, despenalización, ser sintiente, capacidad de decisión, entre otras. Todas ellas tienen supuestas connotaciones loables, plausibles e incluso admirables, pero ¿será cierta tal maravilla?

Las palabras talismán son “vocablos que, a modo de comodín, se pueden utilizar cuando no se tiene nada que decir con fundamento, pero se quiere aparentar un discurso rico y profundo en ideas. También, con intenciones más aviesas, se usan para manipular al oyente, aprovechando que, en la mayoría de las ocasiones, no dispone de demasiado tiempo para hacer un análisis riguroso del contenido de los discursos con los que el manipulador invade nuestros cerebros”, escribe Javier Marcotegui en www.navarra.com (7 de abril de 2019).
La Biblia nos alerta en el Salmo 35:20: “Porque no hablan paz, y contra los mansos de la tierra traman engaños”.
Detrás de estas expresiones se esconde la capacidad de engaño del ser humano para establecer “verdades” que carecen de sustento, pero que suenan bien. Al combinarse con el momento adecuado y la forma correcta, logran hacer dudar a cualquiera sobre sus valores, criterios y conocimientos, e incluso sobre su estado mental.
Las palabras talismán son persuasivas y seductoras; fascinan, atraen y dan un aire de intelectualidad. Sin embargo, en su mayoría, encierran acciones duras, sin sentido y contrarias a los principios fundamentales. La “interrupción del embarazo” no es otra cosa que el aborto, que significa la pérdida de un ser humano. No se “interrumpe” algo como si pudiera reanudarse después; se acaba con una vida. De la misma manera, el término “derecho sexual y reproductivo” se plantea como una cuestión de autonomía personal, sin abordar las responsabilidades que implica ni los derechos que puede vulnerar, como el derecho a la vida.
Feminismo: una posición radical y desmesurada de un movimiento que, en sus inicios, tuvo un valor importante. Inclusión: la imposibilidad de opinar frente a posturas extremas. Percepción: lo que otra persona entiende “por” o “de” algo, que nunca se considera erróneo. Igualdad: la idealización de una irrealidad. Son definiciones que cualquiera puede construir, pensando en el significado real de la palabra, pero sin considerar la connotación que el emisor quiere darle.

Las palabras talismán se utilizan en la comunicación, la publicidad, la psicología, el mercadeo, la política y la educación como herramientas de manipulación. Algunas de ellas son directamente erróneas; otras son verdades a medias, armas de doble filo que pueden dejar al receptor confundido sobre su verdadero significado.
La manipulación es un arte y, a la vez, una ciencia o pseudociencia que abarca campos como el neuromarketing, la comunicación persuasiva, la tecnología persuasiva, el control mental y la programación neurolingüística. “La manipulación es, generalmente, discursiva e implica abuso de poder; debe analizarse desde los aspectos social, cognitivo y discursivo” (Discurso y manipulación: Discusión teórica y algunas aplicaciones, Teun van Dijk, Universidad Pompeu Fabra, España. Publicado en la Revista Signos, 2006, 39(60), 49-74).
Nos movemos en un entorno complejo y no estamos exentos de los impactos de la comunicación persuasiva. Debemos ser conscientes de los riesgos que enfrentamos, formar un criterio sólido y evitar caer en el engaño. Es fundamental entender y visibilizar el problema. La Biblia nos advierte en Lucas 8:18: “Mirad, pues, cómo oís…”, y en 1 Corintios 15:33: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”.
Recomiendo el libro “Decisión” del Dr. Jimmy Chamorro, de la serie Cumplimiento (2012).

