
¿PAPÁ PARA QUÉ?
3 junio, 2025
CUANDO LOS PADRES QUEDAMOS HUÉRFANOS
10 junio, 20251 Juan 5:19: Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
¿Hasta qué punto somos fanáticos o permisivos con lo que vemos, oímos y consentimos, que nos llega al corazón?

Ahora que tenemos internet, algoritmos y tendencias que influyen en elecciones, pensamientos, valores y principios de una sociedad, qué tristeza ver a tantos artistas con letras descaradamente vulgares, pelos teñidos, atuendos inapropiados y grotescos.
No podemos negar que las influencias oscuras, disimuladamente, se han venido mostrando; ya no hay mensajes subliminales, que en otrora, se decía que podían descubrirse con tocadiscos especiales que giran al revés y nos muestran voces roncas. Ahora, el mensaje es completamente explícito, el mal es nombrado sin ningún tapujo y se ha normalizado como si fuera una fábula o ciencia ficción.
Series en streaming, en las plataformas más populares, sin ninguna discreción y por abuso comercial, presentan mensajes que incluyen prácticas adictivas, degradación social, libertinaje sexual, destrucción de la familia, menosprecio a la vida y todo como si fuera lo más normal posible.
Hoy, también, los canales para niños realizan una influencia más allá de lo esperado, donde es fácil intuir que se quisiera adoctrinar a toda una generación, sin carácter, sin salud mental, sin propósito y con grandes debilidades. Nos están presentando distorsiones muy francas de lo que es vivir bien y en abundancia.
El mundo es cada vez más mediático, y se impone un un gusto por lo grotesco, lo insulso, lo soez, lo desagradable, sin orden ni talento, y todo esto en un extremismo que da al traste con las buenas maneras, formas y principios que deberían ser evidentes en una vida.

La idea subyacente es que los mismos superhéroes, el universo, la naturaleza o los mismos alcances humanos igualan o superan a Dios, haciendo que lo creado sea mejor que el Creador.
Hoy, precisamente, se normaliza la duda respecto a la existencia de Dios, cuando Él no solo existe, sino que es personal: cuidándonos, hablándonos, amándonos y proveyéndonos. Es tan real como yo se lo permito.
Y es que se trata de ello, permitirle a Él que, así como yo dispongo mi mente para ser impactada por el ambiente negativo y engañoso que me rodea, así la disponga para su trato sobrenatural, en amor, a través de su palabra.
Necesitamos que, verdaderamente, Dios nos asombre en todas las áreas de nuestro ser. Tiene todo para que mi vida sea libre de toda maldad y pueda llegar a una vida de realización plena.
No demos más espacio a la pérdida de valores y al desarraigo completo de la vida espiritual. Volvamos la mirada al diseñador de la vida, quien tiene, precisamente, toda respuesta para ella.
Para poder volver al diseño original, recomiendo el libro Teoterapia del amor del Dr. Néstor Chamorro Pesantes, publicado por la editorial Publimundo, donde encontramos la delineación única de nuestro Creador, en la cual mi espíritu encuentra paz, mi alma fortaleza mental y en mi cuerpo salud, vigor y medicina.
Mónica Lucia Pérez Roa
MTC

