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17 junio, 2025
EL DOFA APLICADO AL CRECIMIENTO PERSONAL
24 junio, 2025La tecnología ha avanzado y sigue avanzando vertiginosamente, y esto ha cambiado nuestra forma de trabajar, de ver el mundo, los hábitos que tenemos, relaciones, etc. Aunque es importante que el profesional de hoy, busque adaptarse a estas nuevas realidades, también lo es el tener claridad sobre cómo estas afectan su vida espiritual y emocional, y buscar la manera de tener un sabio equilibrio.
Veamos algunas realidades que no podemos ignorar:

Propensión a la Adicción: las redes están diseñadas para generar gratificación momentánea, lo que puede generar chispazos de dopamina que llegan a desequilibrar las funciones cerebrales.
Distorsión de la realidad: nos volvemos incapaces de postergar la gratificación y llegamos a creer que en la vida real todo es así de fácil y de inmediato como en las pantallas. No valoramos los procesos y se nos dificulta el manejo de la frustración.
Distracción: hay estudios que confirman que una sobrexposición a la virtualidad afecta la concentración y otras capacidades cognitivas, como la memoria.Baja autoestima, estrés y ansiedad: las redes han fomentado una cultura que estimula la “apariencia” y los rasgos narcisistas, nos expone a imágenes y publicaciones de personas que parecen tener “vidas perfectas”, esto necesariamente lleva a la comparación y puede terminar generando sentimientos de inadecuación y ansiedad, con respecto a la apariencia física o a los logros obtenidos.

Por otro lado, en un entorno donde las relaciones interpersonales se viven cada vez más en lo virtual que en la presencialidad, es necesario discernir actitudes y conductas que se están “normalizando”, como la hostilidad desde el anonimato, la cultura de la cancelación y el bloqueo, la polaridad extrema, entre otras, que también terminan afectando nuestro bienestar emocional y nuestras relaciones
No podemos abstraernos de la virtualidad y el uso de las redes, por cuanto son parte de la vida actual, pero sí podemos, como hijos de Dios, aprender a transitar por estas, con sabiduría y dominio propio. Necesitamos ser intencionales en cuidar nuestra mente, los hábitos saludables, fortalecer nuestra vida espiritual, ejercitarnos en el dominio propio, aprendiendo a “pasar” todo lo que consumimos por el filtro de Dios y su Palabra. A esto se refería Jesús cuando pedía al Padre que fuéramos guardados de este mundo: “No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco lo soy yo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad” (Juan 17:15-17 NVI)
También es importante evaluar qué tipo de relaciones estamos cultivando, tanto en el cara a cara, como en la conectividad; tal vez necesitemos desconectarnos para volvernos a conectar, primero con Dios, la relación más importante de nuestra vida, segundo con nosotros mismos y luego con otros, cultivando relaciones “reales”, que vayan más allá de la pantalla y sean realmente significativas.
Pregúntanos en nuestras redes de @mundo_pec cuáles son los lugares y los ciclos temáticos en los que estamos llevando a cabo nuestro Seminario de PERDIENDO EL CONTROL y te proveeremos de todo lo que necesitas saber.
Betty Chacón

