
EL PROFESIONAL Y LA ERA VIRTUAL
20 junio, 2025
PERDER EL CONTROL…UNA NECESIDAD URGENTE
1 julio, 2025La matriz DOFA (Debilidades-Oportunidades-Fortalezas-Amenazas) es una conocida herramienta administrativa usada en la planeación estratégica, pero, ¿qué pasaría si la enfocamos como un recurso para nuestro crecimiento integral como personas?
Crecer, avanzar como personas de manera integral, parte de conocernos a nosotros mismos a la luz de Dios. La Teoterapia (tratamiento integral de Dios para el hombre), se basa en que nos digamos la verdad, cualquiera que esta sea y cualesquiera que sean sus implicaciones. Esto lo podemos hacer cuando nos sabemos amados y aceptados, gracias a la obra que Cristo llevó a cabo en la cruz.
¿Qué implica decirnos la verdad para crecer?
Conocer nuestras fortalezas. Esto nos permite avanzar con seguridad y nos ayuda a potenciar lo mejor de nosotros para cumplir nuestro propósito y marcar una diferencia positiva en el entorno. Pero nunca podemos olvidar que nuestra mayor fortaleza es nuestra vida espiritual cultivada en nuestra constante dependencia de Dios, en otras palabras, nuestra comunión con Él. Nos hace fuertes poner toda nuestra confianza en Él y no solo apoyarnos en nuestros limitados recursos (Proverbios 3:5-7).

● Reconocer nuestras debilidades. En el mundo de hoy existe la tendencia a vivir de la “apariencia”, lo cual incluye no mostrar nuestras debilidades, más bien ocultarlas o simularlas. Pero en la Palabra de Dios, las debilidades son justamente el “material” con el que Dios quiere trabajar en nuestra vida para perfeccionarnos. El Apóstol Pablo así lo entendió: “Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí” (2 Corintios 12:9 NTV)
● Explorar las oportunidades. Dios diseñó nuestra vida con un propósito, y hace provisión para que ese propósito se cumpla. Lamentablemente, para muchas personas las circunstancias que Dios permite en su camino, deforman su vida y no son vistas como oportunidades de cambio, sino como “tropiezos”, causantes de amargura, resentimientos, culpas, etc. Necesitamos entrenar nuestro corazón para ver las oportunidades de Dios a través de circunstancias que parecen insuperables y amenazantes, pero que realmente, son espacios para ser formados y entrenados en el camino.

Enfrentar las amenazas. Las amenazas son condiciones externas que pueden tener una incidencia negativa en nuestro camino y todos las enfrentamos ya sean de carácter personal, social, físico, económico, etc. Frente a cualquier amenaza tenemos dos caminos posibles: o nos paraliza, o nos lleva a la acción. Por esto, ante cualquier amenaza real, debemos reconocer nuestra vulnerabilidad y poner nuestra confianza en Dios. Las situaciones que nos generan mayor temor, nos permiten conocer más al Dios Todopoderoso que actúa en nuestra vida.
Fuimos diseñados para crecer y avanzar tanto en la madurez de nuestro carácter como en el propósito que Dios tiene con nuestra vida. Esta es la verdadera prosperidad en la Biblia. ¿Estamos buscando un crecimiento integral honesto? O nos estamos escuchando en las circunstancias.
Betty Chacón

